La afición pucela se reencuentra con la victoria

26 de October

El Valladolid golea al Depor siete meses después de su última victoria en Zorrilla.
La afición pucelana disfrutó como nunca desde hace meses.
Cuando las cosas salen mal, salen mal. La diferencia es que ayer, en el estadio José Zorrilla, al que no le ha salido nada bien fue al equipo visitante. El Deportivo de la Coruña aterrizó en Valladolid con unas estadísticas que imponían. Cuarto en la liga, contaba por victorias sus cuatro último encuentros, y cinco partidos consecutivos invicto.

¿Y el Valladolid qué? Pues el Valladolid confirmó algo que ya se veía viendo desde la visita del Bilbao. Es un equipo que va a más día a día. Y encima, si la suerte está de su lado, como así ocurrió, puede acabar regalando una victoria a una afición que no veía ganar a su equipo desde el pasado 15 de marzo.

Pero los datos no acaban ahí. Casualidad o no, el día en que Justo Villar tomaba el relevo bajo los palos, el Real Valladolid ha logrado mantener su portería a cero por primera vez desde el partido inaugural de esta temporada frente al Almería. Otra estadística que rompió: el Real Valladolid no conseguía una goleada como la de ayer en Primera división desde hacía 12 años.

Y es que los cuatro tantos anotados representan una sensación de superioridad que no fue tal en el terreno de juego. El Real Valladolid jugó bien, pero tampoco de maravilla. Fue superior a su rival, pero tampoco resultó arrollador. El resultado fue la mezcla de un arduo trabajo en equipo, una gran concentración, y una buena dosis de fortuna materializada en acierto ante la portería.

El primero en dar con la diana fue Nauzet, que tras un gran pase de Canobbio elevó el balón por encima del cancerbero Coruñés. Eso ocurría en el minuto 19 y hasta entonces el Depor se había acercado en un par de ocasiones a la portería de Villar sin acierto. El Depor continuaría su asedio a la portería pucelana hasta el final de la primera parte sin lograr el empate, dando una ligera sensación de superioridad que no llegaría a inquietar en exceso.

El protagonista de la jornada. Nauzet Alemán.

El protagonista de la jornada de ayer fue sin duda el canario Nauzet Alemán, que sumó dos goles y se perfila como el máximo goleador pucelano hasta la fecha con cuatro dianas.

Al minuto de reanudarse el encuentro Nauzet de nuevo conseguía abrir distancia para los pucelanos. Pocos minutos después Juan Rodríguez estrella el esférico contra el palo de la portería defendida por Villar. Seguramente la historia del encuentro hubiese cambiado significativamente si ese balón llega a entrar. Pero esa tarde no era la del Depor.

Durante los siguientes minutos, la zaga gallega lejos e rendirse, sometió a la portería pucelana a una asedio constante de internadas, disparos desviados y centros que recogía Villar en el aire. Mientras tanto el Valladolid se protegía con solvencia y armaba las contras, quizá con demasiada lentitud. Diego Costa lo intentó una y otra vez, pero siempre era acotado por la defensa del Depor. Hasta el minuto 76.

Haris Mendunjanin pondría la guinda a la tarde con un magnífico golazo.

Haris Mendunjanin pondría la guinda a la tarde con un magnífico golazo.

Un error defensivo dejó al brasileño con el balón dentro del área, y él aceptó el regalo encantado fusilando a Aranzubía. El 3-0 subía al marcador y la grada se convirtió en una fiesta. El público vallisoletano botaba, bailaba, gritaba y hacía la ola. La euforia era imparable porque hacía ya demasiado tiempo que no se veía una victoria en zorrilla.

La afición pucelana despidió a Nauzet con una tremenda y merecida ovación al ser sustituido por Pelé. La misma con la que recibió a Manucho y a Mendunjanin al entrar al campo. Este último pondría la guinda para una tarde de arte futbolística. Haris marcó un soberbio golazo para enmarcar en un lanzamiento desde fuera del área que se coló por la escuadra en el minuto 87.

Vía | Real Valladolid.



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1 comentario para este artículo

  1. LOLA dijo:

    Buen partido….

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