Especial “The Boss”: yo estuve allí

02 de August

Más de 30.000 personas asisten a la poderosa actuación de Bruce Springsteen.
Bruce Springsteen
No lo consiguieron Michael Jackson, Depeche Mode, ni siquiera los Rolling Stones, antes de que sus Satánicas Majestades cancelaran su cita in extremis el mismo día del concierto. Anoche tuvo que ser Bruce Springsteen quien abarrotara hasta los topes el Estadio José Zorrilla, para regalarle a Valladolid su primer lleno histórico en un concierto inolvidable.

Por fin. Valladolid consiguió ayer vivir una noche de rock en estado puro. Pero de verdad, con delirio, con física y química, con auténtica comunicación del escenario a pista y gradas y de éstas a aquél, con esa sensación rara pero reconfortante que muy pocas veces le hace a uno decirse en bajito días después, satisfecho y nostálgico: «Yo estuve allí».

Bruce Springsteen

Cuando después del pasodoble al acordeón que se marcó Roy Bittan, Bruce Springsteen inició su actuación en Zorrilla, no sabía que estaba haciendo historia.

Seguramente el Boss se entregó ayer a fondo por pura profesionalidad, por coherencia y por sinceridad, pero lo que seguramente ignoraba es que además estaba contribuyendo decisivamente a que la ciudad perdiera el complejo ese que le hacía fallar en las grandes citas musicales.

Cercano, sencillo, generoso, entregado, humilde, trabajador, profesional, comprometido cariñoso. Un virtuoso capaz de acercarse desde el respeto a cualquier género, soul, rock sureño, power pop, rhythm and blues y salir airoso, hacerlo suyo, darle su sello.

‘No surrender’, ‘Hungry Heart’, ‘Outlaw Pete’, y una selección de temazos elegidos con una mezcla de la sabiduría de alguien que lleva 30 años sabiendo llegar a los gustos de mucha gente y el acierto de un artista que ha sabido evolucionar coherentemente sin dejar de inverntarse a sí mismo.

Bruce Springsteen

El jefe hizo un repaso a su discografía de todos los tiempos.

Canciones que están escritas con 20 y 30 años de diferencia unas de otras, eran administradas con gran maestría (con buen sonido a partir el sexto tema) y recibidas con júbilo por unas 34.000 personas entregadas a su autor.

Un público tan deseoso de participar del show, que celebró con una ovación cerrada cada escalada de los técnicos a lo alto del escenario o que incluso aplaudió con entusiasmo el planeo de una cigüeña sobre el estadio apenas 20 minutos del inicio del concierto.

Con independencia de los watios, de las pantallas gigantes de video y del resto de artificios para lograr un espectáculo audiovisual acorde al siglo XXI, el rock de verdad al final sale de las tripas y cuando se hace bien llega a todos.

escenario.

Frente al impresionante escenario un público entregado y deseoso de participar.

Como llegó Springsteen en sus innumerables bajadas al ‘pit’, a esa ayer más que nunca envidiada primera fila de público que pudo tocar al Jefe, que desde el minuto 1 buscó el calor y la complicidad del público.

Por cierto que en una de esas aproximaciones, la mano del de Nueva Jersey. mientras sonaba ‘Raise your Hand‘, chocó con la de Alberto Gutiérrez Alberca, viceconsejero de Cultura, para que luego digan que la clase política no ve las cosas desde el prisma de la gente de la calle.

Hacia el ecuador del espectáculo, en uno de sus paseos al borde de la pista, Springsteen fue recogiendo pancartas, simples carteles con peticiones de canciones que la gente le mostraba. Las recolectaba sonriente y se las llevaba al escenario. Las fue cantando después.

Para todo aquel que se lo haya perdido, o el que lo quiera revivir, unos minutos del histórico concierto de Bruce Springteen.

Vía | El norte de Castilla.
Vídeo | Radio Televisión Castilla y León.



Este artículo no tiene comentarios... ¡deja el primero!.

Deja un comentario